Has adquirido una joya de la artesanía, un botijo. Este ingenioso recipiente, que ha refrescado a generaciones, es mucho más que un objeto decorativo. Sin embargo, si es tu primera vez, es probable que te hayas encontrado con una sorpresa: el agua sabe a barro. No te preocupes, es una señal de que tu botijo es auténtico y necesita un pequeño ritual de preparación conocido como «curado».

Este proceso es fundamental para disfrutar de agua fresca y pura. En esta guía, te explicaremos no solo cómo curar tu botijo paso a paso, sino también la asombrosa ciencia que le permite enfriar el agua sin necesidad de electricidad. Es una de las maravillas que forman parte de nuestra guía definitiva de cerámica artesanal.

cuatro mujeres sentadas en una mesa de madera al aire libre, riéndose y mirando un teléfono móvil. Un botijo grande de Cerámica Rambleña está en el centro de la mesa.

La Ciencia Sencilla detrás del Botijo: ¿Por Qué Enfría el Agua?

El secreto del botijo no es magia, sino física pura. Está fabricado con arcilla porosa, un material que no es completamente impermeable. Esta porosidad permite que una cantidad minúscula de agua se filtre a través de las paredes del recipiente y entre en contacto con el aire seco del exterior.

Este fenómeno se llama exudación. Una vez en la superficie, esta fina capa de agua se evapora. Para que el agua pase de estado líquido a gaseoso, necesita energía, y esa energía la extrae en forma de calor del agua que permanece en el interior del botijo. El resultado es un enfriamiento constante y natural, que puede llegar a reducir la temperatura del agua hasta en 10-15°C respecto a la temperatura ambiente.

En resumen: el botijo «suda», y al evaporarse ese sudor, el interior se refrigera. Es un sistema de refrigeración tan simple como brillante, perfeccionado durante siglos.

Cómo Curar un Botijo Nuevo: Guía Paso a Paso

El curado tiene un doble propósito: limpiar los poros de la arcilla de cualquier polvillo residual del proceso de alfarería y, lo más importante, eliminar por completo el sabor a barro inicial. Sigue estos sencillos pasos para poner a punto tu botijo.

Paso 1: Enjuague Inicial

Antes de nada, llena el botijo de agua, tápalo y agítalo suavemente durante unos segundos. Vacíalo por completo. Este primer enjuague rápido arrastrará cualquier partícula de polvo superficial que pueda haber en el interior.

Paso 2: El Baño de Inmersión (Opcional, pero recomendado)

Si tienes un recipiente lo suficientemente grande (un cubo, una pila, una bañera), sumerge el botijo completamente en agua limpia. Déjalo así durante al menos 12 a 24 horas. Este paso acelera la saturación de la arcilla y facilita una limpieza profunda de los poros.

Paso 3: El Sudado Prolongado

Llena completamente el botijo con agua fresca. Colócalo en un lugar aireado y, muy importante, sobre un plato o bandeja, ya que empezará a «sudar». Verás cómo la superficie exterior se humedece. Deja que el agua se filtre naturalmente durante al menos 24 horas.

Paso 4: Vaciado y Repetición

Pasadas las 24 horas, desecha esa agua. No es recomendable beberla, ya que habrá arrastrado todo el sabor a arcilla. Vuelve a llenar el botijo y déjalo otras 24 horas. Para la mayoría de los botijos, repetir este ciclo dos o tres veces es suficiente para que el sabor a barro desaparezca por completo.

Un truco tradicional: Algunos artesanos recomiendan añadir un chorrito de anís o un licor anisado en el primer llenado para ayudar a neutralizar el sabor a barro. ¡Es opcional, pero efectivo!

 

Preguntas Frecuentes sobre el Uso del Botijo

 

¿Por qué el agua de un botijo nuevo sabe a barro?

El sabor a barro proviene de la arcilla porosa que no ha sido saturada de agua. El proceso de curado es esencial para limpiar los poros y eliminar completamente este sabor inicial, que es una clara señal de que el botijo es auténtico.

¿Puedo usar jabón para limpiar mi botijo?

No, nunca se debe usar jabón o detergentes. La arcilla es porosa y absorbería los productos químicos, alterando permanentemente el sabor del agua. Para limpiarlo, utiliza solo agua y, si es necesario, un cepillo suave.

¿El botijo dejará de «sudar» agua alguna vez?

Un botijo funcional nunca deja de sudar del todo, ya que ese es precisamente su mecanismo de enfriamiento. La exudación será más fuerte los primeros días, pero luego se estabilizará, manteniendo la superficie exterior ligeramente húmeda para continuar el proceso de evaporación.

 

DESCRIPCIÓN GENERAL: Una guía paso a paso para preparar tu botijo nuevo, eliminando el sabor a arcilla y asegurando que enfríe el agua de forma óptima. Este proceso, conocido como «curado», es esencial para disfrutar de una experiencia auténtica.
Tiempo Total Requerido: 2 días

  1. Título: Enjuague Inicial Rápido

    Llena el botijo con agua, tápalo y agítalo con suavidad. Vacía el agua inmediatamente para eliminar cualquier resto de polvo superficial del proceso de alfarería.

  2. Baño de Inmersión (Opcional)

    Para una saturación más rápida, sumerge el botijo completamente en un recipiente con agua limpia. Déjalo reposar entre 12 y 24 horas.

  3. Primer Ciclo de Sudado

    Llena el botijo hasta el borde con agua fresca. Colócalo sobre un plato en un lugar ventilado y déjalo «sudar» durante 24 horas. No consumas esta agua.

  4. Vaciado y Ciclos Posteriores

    Desecha el agua del primer ciclo. Vuelve a llenar el botijo y déjalo sudar otras 24 horas. Repite el proceso hasta que el agua ya no tenga ningún sabor a barro.